
Dra. Viviana Villena Morales
IMPULSIVIDAD
La impulsividad es la reacción rápida, inesperada y desmedida ante cualquier situación. Se trata de una condición por la cual la persona no puede controlar los impulsos, las tentaciones o los deseos que siente.
En algunos casos, se puede manifestar como una condición aislada mientras que en otros puede ir acompañada de otras condiciones psicológicas más o menos relacionadas.
Esta perturbación es extremadamente perjudicial para las personas afectadas, así como para sus familias y la comunidad.
Existen diferentes tipos de impulsividad:
- Deseo sexual compulsivo: el paciente siente un deseo sexual elevado en términos de pensamientos y comportamientos, lo que puede aumentar la exposición a infecciones de transmisión sexual, riesgos para su propia seguridad, bienestar emocional y estigma social.
- Adicción a Internet: es la forma más reciente de impulsividad, que se caracteriza por el uso excesivo de Internet, plataformas de redes sociales, juegos de azar o sitios pornográficos.
Compras compulsivas: se caracteriza por una necesidad irresistible de comprar más allá de las capacidades económicas. - Piromanía: es un impulso incontrolable por iniciar incendios, que a menudo pone en peligro la propia seguridad y la del resto de personas.
- Trastorno explosivo intermitente (IED): se caracteriza por explosiones de agresión explosivas, repetidas y desproporcionadas.
Cleptomanía: es un impulso incontrolable que conduce a robar por placer. - Tricotilomanía: los pacientes experimentan una necesidad irresistible de eliminar el vello del cuero cabelludo, las cejas y las pestañas.
¿Cuáles son los síntomas de la impulsividad?
Los síntomas específicos varían en función del tipo de impulsividad que afecta a la persona, pero en cualquier caso, las etapas de la afección son las siguientes:
- Impulso
- Tensión creciente
- Placer al actuar
- Alivio y culpa (puede o no estar presente)
